Germania, anno zero

Germania, anno zero
Cuatro animales tocando instrumentos musicales

¿A qué ciudad me voy?

Hoy es el día de los días. Nos vamos.

Finalmente, y después de cuatro años de duro trabajo y una infinidad de sacrificios, en los que he tenido que dejar atrás muchas personas, conceptos y cosas estoy listo para emigrar. Mis abuelos italianos lo hicieron a Luxemburgo, mis padres a España y yo lo voy a hacer a Alemania. En constante cambio el mundo está, que diría el maestro Yoda, y hay que adaptarse. La verdad que estoy muy triste que una o dos generaciones de buenos, y en muchos casos excelente profesionales, tengan que exportar su talento a otros países, y no pueda ser el nuestro el que se aproveche de todo lo que nos ha dado (y nosotros nos hemos ganado, claro está). En fin, espero no estar idealizando más de la cuenta lo que me voy a encontrar allí.

En principio tengo sólo 14 semanas para mostrar mi valía, no obstante mi firme intención es quedarme. Cueste lo que cueste. Suena apasionante, pero en el fondo, aún no me ido y ya tengo morriña. Los últimos pilares de mi vida anterior van a ser segados y esto genera cierta inquietud. Se que Alemania está a sólo 150 € y 3 horas de distancia, pero no es lo mismo. El roce hace el cariño y en lontananza todo se torna complicado.

Intentaré contaros alguna cosita por aquí o por el Facebook. Si no hay noticias puede ser debido a que no hay novedades reseñables, lo cual sería realmente triste, o que las hay y son tantas que no tengo tiempo de actualizar.

Bueno, tengo que cerrar esta entrada ya que la azafata me pide que me abroche el cinturón de seguridad y apague el iPad. Cambio y corto.

 

CCNA: prueba superada

CCNA: prueba superada
Caos de cables... a orden total

Mi idea del internetworking antes del CCNA y depués del CCNA

Bueno chicos y chicas, después de cinco meses desaparecido en combate por fin lo he conseguido. La certificación Cisco CCNA está en mi cartera.

Han sido cinco meses de trabajo intenso, rodeado de una gente estupenda, capaz y con ganas de aprender. Al final conseguimos montar un equipo de estudiantes extremadamente involucrados que han hecho el camino bastante más llevadero. Por otra parte me ha tocado la lotería con un profesor, Francisco Sepúlveda,  excepcional en lo educativo y lo personal. Si tenéis un poco de interés en temas de redes os recomiendo que paséis por su blog Formación y Tecnología.

A algunos os puede parecer que cinco meses son muchos para “sólo” un CCNA. Nada más lejos de la realidad. Nos hemos inflado de trastear con routers, switches, puntos de acceso inalámbricos… Todo ello mucho más allá de lo requerido para la certificación. Creo que estoy realmente preparado para afrontar nuevos retos en el área del networking.

Espero que a partir de ahora tenga algo más de tiempo para mis amistades y hobbies.

Nena – 99 Luftballons

Nena – 99 Luftballons

Nena en la portada de Bravo

Con mis amiguetes de los últimos 15 o más años, suelo compartir una lista de correos que llamamos [Fonoforum]. La idea es simple. Tomamos una canción que nos guste y la compartimos adjuntando algunas pinceladas anecdóticas o motivantes para darle color. Como me parece de un egoísmo supremo restringir mis aportaciones al [Fonoforum] he decidido publicarlas también en este blog.

Leer el resto de la entrada

Subnetting – Parte 1

Subnetting – Parte 1

Dentro de proyecto de videos educativos relacionados con las tecnologías de networking os presento esta nueva entrega.

En él aprenderemos los rudimentos para hacer subredes de una red dada. Esta herramienta es esencial para una mejor administración de una red, así como para mejorar las prestaciones de las mismas. El desarrollo de esto conceptos teóricos y motivacones está alejado de la intención de estos videos. Os recomiendo el libro de Todd Lammle: “CCNA, Study Guide

 

IP vs Subred – Parte 2

IP vs Subred – Parte 2

Después de la presentación del método Tamellini para asociar una IP a su subred avancemos un poco más en el tema.

¿Qué sucede cuando la máscara no se circunscribe al cuarto octeto? Lo resolvemos en el siguiente vídeo.

NOTA: Es imprescindible haber visto la primera parte para comprender esta segunda.

 

IP vs Subred – Parte 1

IP vs Subred – Parte 1

Después de muchos meses, casi años tengo nuevo material para compartir con vosotros. Algunos sabéis que ando embarcado en la obtención de la certificación CCNA de Cisco. Por otra parte Papá Noél disfrazado de mi madre tuvo la cortesía de regalarme un estupendo iPad2. Después de darle muchas vueltas, por fin he encontrado una utilidad práctica para él: vídeos con explicaciones prácticas de temas de redes.

En esta entrada tenéis la primera entrega que espero que os sea útil. En ella responderemos a la pregunta:

¿A qué subred pertenece una IP dada?

 

¡Bárbaros!… y no lo digo yo.

¡Bárbaros!… y no lo digo yo.

Monumento a Sir Walter Scott en Edimburgo. Aparece éste junto a su fiel perra Maida.

Como muchos sabeis soy antitaurino por naturaleza y siempre ando buscando argumentos para refrendar mi opinión en contra de esta práctica amoral, brutal y bárbara que es la tauromaquia. Pero a veces son los argumentos los que me encuentran a mi. Os dejo con un extracto de la novela “Ivanhoe” de, probablemente el escocés más universal, Sir Walter Scott.

Figúrense nuestros lectores que están a la vista del castillo o preceptorio de Templestowe una hora poco más o menos antes de librarse el sangriento combate del cual dependía la vida o la muerte de la interesante y desgraciada Rebeca. Habíase agolpado a presenciar tan terrible escena, como a divertirse en una feria o romería, un numeroso concurso de habitantes de los pueblos circunvecinos. Mas la curiosidad que excitan los espectáculos crueles no es peculiar de los siglos bárbaros. Los duelos solemnes y legales en que un guerrero perdía la vida a manos de otro en presencia de una gran muchedumbre y con tantas formalidades religiosas y jurídicas como si fuera el lance más inocente, eran entonces comunísimos y formaban parte de las costumbres públicas. Pero en nuestros días, con todos los progresos que hemos hecho en la civilización, con todas las teorías que ilustran y fortifican los principios morales, ¿no vemos correr a hombres y mujeres a millares a presenciar la ejecución de una sentencia de muerte? ¿No hay todavía corridas de toros en España y combates a puñetazos en Inglaterra?

Sólo deciros que esto lo escribió Sir Walter Scott a comienzos del Siglo XIX, esto es, hace casi 200 años. ¡Ay, que poco hemos avanzado en este santo país!



¡Reholas Mundo!

¡Reholas Mundo!

¿Alguien me escucha?

Supongo que algunos de vosotros os habeis dado cuenta que este blog estaba algo así como difunto o al menos olía un poco a cadáver. La verdad es que no hemos estado ociosos ni nada que se le parezca. Hemos dedicado tres años a actividades frenéticas destinadas a cumplir con un plan de dominio mundial. Esto es, hacernos un hombre de pro obtenindo un título de Ingeniero en Telecos para engrosar, con la categoría adecuada, las filas del paro.

Una vez alcanzados los objetivos del plan he tenido que meditar mucho si quería reactivar el blog. Las redes sociales simplemente se están comiendo un gran parte del pastel pero no dejan nada para el futuro. Todo es demasiado efímero e instantaneo. Prefiero el slow food de un post razonablemente meditado.

Una vez decidido he tenido que buscar un poco de tiempo para reubicar el blog en su hosting propio, eliminar los cerca de 130.000 comentarios spam que estaban pendientes de moderar, asi como deshacerme de algunos troyanos.

Podeis ver que ahora para postear hay que pasar un filtro captcha y que los comentarios siempre están sujetos a moderación. Lo siento mucho, pero no es culpa vuestra si no de Los Otros. ¡Que el Desconocido se los lleve!

También habreis notado que algunos comentarios se han perdido, lo mismo que algunos usuarios registrados. Se que les teníais cariño, casi tanto como yo, pero ha sido inevitable. Lo siento mucho.

Bueno, pues ya estamos listos para intentar dejaros algo en lo que pensar o de lo que reiros. A partir de ahora nos leeremos más a menudo… ¡eso espero!

El jardinero

El jardinero

Hace ya algún tiempo, en una de mis ahora ya no tan habituales salidas ciclistas, mi ruta pasaba siempre por un prado lleno de flores.

Había muchas, de hecho sigue habiéndolas, y una era mas linda que la otra. Las podía encontar con grandes pétalos muy voluptuosas y sugerentes, otras pequeñítas, casi minimalistas pero con un encanto indiscutible, otras espigadas y altas con cierto aire de superioridad pero igual de interesantes. La variedad era increíble.

No obstante, de aquel prado, había una que me llamaba más la atención que ninguna otra. Me podía pasar horas contemplándola. Yo no conseguía entender sus particularidades. Era, era, era… especial, diferente. Con su simple presencia mi espíritu se teñía de una sensación de dicha indescriptible.

Acabé por tomar la bici cada vez mas temprano y regresar mas tarde. Estando allí, absorto, admirándola, las horas se convertían en minutos y estos en segundos. Cuando llegaba a casa, justo al revés. Las noches se hacían eternas y el manto de la desolación lo cubría todo.

En una de esas duemevelas elucubré un plan maestro: iba a ser feliz siempre y para siempre. Con las primeras luces del día cogí los materiales según guión y pedaleé como no lo había hecho nunca. Furiosamente. Casi demencialmente.

Una vez en el prado extraje de mi mochila un pequeño recipiente de barro hermosísimanente decorado, una bolsa con tierra de la mejor calidad y algo de abono para enriquecerla aún mas. Con extremo cuidado corté la flor y la deposité en su nueva morada. Recogí los trastos y regresé a casa a la misma cadencia feroz de la ida.

Extenuado y exitado a partes iguales, coloqué la maceta en un rinconcito soleado y a la vez fresco, fuera del alcance del viento, donde además se disfrutaba de una preciosa vista al mar. Allí estaba mi flor aún mas hermosa que el primer día que la vi.

Mi plan fructificaba. No habría mas noches de insomnio e insastisfacción.

Poco a poco las emociones del día fueron cobrando su peaje en mi cuerpo. Mis párpados, aún a pesar de mi lucha titánica, se iban cerrando. Entre cabezada y cabezada la podía ver. Me sentía feliz. Feliz como nunca lo había sido. Finalmente, el sueño me venció.

Cuando los primeros rayos de sol inundaban mi habitaciónl, abrí lentamente mis ojos. Como una oleada, los acontecimientos del día anterior se agolparon en mi mente. Sonreí y me incorporé para dar rienda suelta a mi felicidad. Miré hacia el pequeño altar pero no podía verla. ¡No estaba!. Sobresaltado, mi corazón tomó un ritmo loco, endiablado. Dando un brinco me acerqué a la maceta y pude contemplar cuan loco había sido mi plan. Allí estaba la mas hermosa de las flores completamente marchita.